2/8/16

Los sueños de Dani...



 No soy escritora amigos. Pero aquí les dejó un sueño, 
que alguna vez tuve:3 espero no piensen que estoy desquiciada o algo así.

La oscuridad penetraba en la habitación, húmeda y silenciosa.
No sabía la hora exacta, no sabía en donde me encontraba,
 ni la razón por la cual estaba desnuda sobre el concreto frío.
 Lo único que sentía era un vacío.
En un instante las luces se encendieron, me ubicaba en un espacio 
con un enorme espejo frente a mí, me incorporé siendo consciente 
de lo magnífico que era poder mover mis piernas, sentir mis pies, 
mis dedos, mi piel.
Al girar mi cabeza hacía el gigante espejo, un dolor en mi vientre 
se hizo presente,
algo quería salir pero no tenía idea, de lo que estaba por suceder.
La pálida piel de mi abdomen comenzó a arrugarse y mi estómago 
emitía ruidos extraños, unos segundos después, se abría, mi cuerpo ahora 
tenía un agujero, y del él brotaba un pie… idéntico a mi pie derecho.
No sabía si horrorizarme o sorprenderme. Ya no sentía dolor,
 pero no podía hablar, ni gritar. ¿Al fin y al cabo quién podría escucharme?
Observaba callada como la sangre emanaba de esa hendidura, 
me acerqué al espejo tocando aquel pie, pero al avanzar, un molestar 
en mi cabeza me hizo parar, colocando las manos en mi rostro.
Sabía que la migraña había regresado.
¿Les conté alguna vez de mis ataques de migraña?
Es lo más espantoso que puedas experimentar.
La intensa tortura recorría no sólo el lado izquierdo de mi cabeza, 
si no también mi ojo. Presionaba mi cráneo tratando de mitigar el suplicio, 
pero no obtenía resultado alguno. Después, una fuerza desconocida me hizo volverme,
para mirar mi reflejo en el cristal.
Ahora mi ojo parecía un poco desviado, comenzaba a salirse por la cuenca, 
se escurría poco a poco, sintiendo como se deslizaba sobre mi cara, con una textura viscosa.
No comprendía lo ocurrido, me veía deformada pero seguía sin poder gritar, solo observaba.
Mi ojo fue cayendo recorriendo mi cuerpo, así, sin despegarse de él hasta llegar al piso,
como no queriendo irse, como extrañando el lugar de dónde había salido. 
No sabía quién era. ¿Seguía siendo Daniela? Ahora tenía un tercer pie, 
y un ojo menos.
¿Cómo le explicaría a mis padres que este nuevo ser, era su hija? 
¿Me aceptarían? O… ¿Huirían rezando a los cielos, desconcertados?
Comencé a inventarme una nueva vida en mi mente, viviría oculta en una cueva,
asustando a las personas que me resultaran repugnantes en este mundo.
No tendría obligaciones, no tendría un trabajo, la sociedad intentaría asesinarme 
a la primera oportunidad.
Viviría siendo una criatura furtiva, no pertenecería a un grupo, no tendría religión, 
ni nacionalidad, ni un nombre.
Habría mutado sin saber la razón…
Lentamente comencé a levitar, sintiéndome sola, pero no triste. 
Mis ojos se cerraron y después… 
después solo hubo oscuridad y una voz que me llamaba a lo lejos.
By: DanielaGozt


No hay comentarios:

Publicar un comentario